La candidata a rectora de la BUAP subrayó
que es momento de acabar con la corrupción
que hay en la máxima casa de estudios de la entidad.
Llamó a toda la comunidad universitaria a emitir su voto libre,
razonado y con miras a un cambio verdadero este 20 de septiembre.
Todos y cada uno de los integrantes de la Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla (BUAP) deberán ejercer su derecho al voto sin miedo
el próximo 20 de septiembre, puesto que no hay manera de que se rastree
o verifique por cuál de los aspirantes a la rectoría sufragaron,
así lo dijo la candidata a rectora de la BUAP, Guadalupe Grajales y Porras,
durante el acercamiento con estudiantes de la Facultad de Lenguas.
“El voto no se puede rastrear,
porque cuando entras con tu cuenta de correo institucional
te pide un teléfono celular y te envían un código
que abre la urna electrónica para votar,
el voto va a un servidor distinto
y no hay manera de rastrear el voto”, comentó.
Lupita Grajales subrayó que es momento
de romper con la cadena de corrupción
que hay actualmente en la universidad,
esto se puede lograr con base en la participación
de toda la comunidad académica,
estudiantil y administrativa de la BUAP,
es momento de establecer los cambios que se necesitan,
de lo contrario las cosas seguirán igual y con el tiempo empeorarán.
“Proponer formas de conducir y solucionar
los problemas de la universidad,
compartir una concepción acerca de la universidad,
del estudiante, del trabajador,
eso es hacer política y la estamos haciendo
y si cada quien desde su lugar aporta lo que debe aportar
haremos una universidad distinta
a lo que tenemos actualmente, hay que participar”.
Asimismo comentó que las autoridades actuales de la BUAP
consideran que tienen en sus manos un “botín”
que no quieren soltar y la máxima casa de estudios
del estado de Puebla no puede seguir representada
por intereses personales que solo velarán
por el beneficio de quienes detentan el poder.
“Hay 58 consejeros universitarios faltantes,
estudiantes que egresaron,
es por eso que los niveles de violación de las normas
y de los procedimientos son impensables,
nunca había pasado algo así en la universidad,
esta es una idea de lo que se está jugando en esta elección,
es un botín y los que lo tienen no lo quieren soltar”.
Lamentó que ahora pretendan que el director
de cada unidad académica sea el que lleve los votos
de cada unidad académica,
es decir de los alumnos, docentes y personal administrativo,
ello implica una violación al Artículo Cuarto
del Reglamento del Honorable Consejo Universitario
que menciona que la calidad del consejero es personal e intransferible.




