La ingeniería civil juega un papel crucial en el desarrollo de infraestructura resistente y segura. La ingeniería civil es una de las ingenierías
más importantes para el desarrollo humano y social.
Todas las obras de infraestructura necesarias para nuestra vida diaria, desde las carreteras hasta los hospitales, pasan por las manos de los ingenieros civiles. No podríamos imaginar el desarrollo de la vida como la conocemos sin su labor, enfatizó Eduardo Ismael Hernández,
profesor investigador de la Facultad de Ingeniería Civil de la UPAEP.
Ismael Hernández destacó que la ingeniería civil abarca diversas fases, desde la planificación y diseño hasta la ejecución y mantenimiento de
las obras. «El primer paso para cualquier proyecto de infraestructura es la planeación. Luego, el diseño debe cumplir con requisitos técnicos
rigurosos, y finalmente, la ejecución y el mantenimiento son cruciales para garantizar la durabilidad y seguridad de las construcciones”.
Hay la necesidad de construir estructuras sismorresistentes, especialmente en un país como México, que se encuentra en una zona de alta
actividad sísmica. «La semana pasada, en Puebla, tuvimos una granizada que afectó varias zonas de la ciudad, lo que demuestra cómo las
infraestructuras están expuestas a fenómenos naturales. Pero además de los hidrometeorológicos, debemos considerar los sismos, lo cual
añade una variable importante en el diseño y construcción de edificios”, expresó el académico.
También abordó la importancia de la infraestructura en diversos sectores: Desde las vialidades, carreteras y puentes hasta los hospitales y
escuelas, todos estos elementos son fundamentales para el funcionamiento de la sociedad. Incluso en situaciones de emergencia, como
sismos o huracanes, la infraestructura debe mantener su operatividad, sostuvo Eduardo Ismael.
En relación a la tecnología y la investigación, Ismael Hernández destacó los avances en la evaluación de la salud estructural de las
construcciones. «Estamos colaborando con el Dr. Antonio Velázquez, profesor visitante en la Escuela de Ingeniería Civil de la Savannah State
University, Estados Unidos, quien está impartiendo cursos sobre evaluación de la salud estructural y programación de sistemas expertos.
Estos temas son cruciales para la prevención y mantenimiento de las infraestructuras”.
Eduardo Ismael enfatizó la necesidad de invertir en más estaciones de monitoreo sísmico y en la aplicación de técnicas adecuadas para
asegurar la calidad de las obras. «México es uno de los países más sísmicos del mundo. Sin embargo, a menudo somos reactivos en lugar de
preventivos. Necesitamos invertir más en estaciones de monitoreo y garantizar que las obras sean realizadas por profesionales capacitados.
La calidad de las construcciones no debe ser comprometida por cuestiones políticas”.
En su intervención, el Dr. Antonio Velázquez, profesor visitante de la Escuela de Ingeniería Civil de la Savannah State University, Estados
Unidos, aportó una perspectiva internacional sobre la salud estructural y el papel de la ingeniería civil. «Es un gran gusto regresar a enseñar a
alumnos mexicanos después de casi 20 años», expresó Antonio Velázquez, quien actualmente imparte cursos sobre salud estructural y
programación con Python en la UPAEP.
Velázquez explicó que en Estados Unidos se utiliza la salud estructural para evaluar la integridad de las edificaciones y predecir su
longevidad. «Este campo técnico, aunque muy especializado, es esencial para garantizar la seguridad de las construcciones», dijo. Resaltó el
uso de sensores y tecnología avanzada para monitorear el estado de las estructuras y prevenir colapsos que puedan causar pérdidas humanas.
El Dr. Velázquez destacó cómo la tecnología ha abaratado y mejorado la calidad de los sensores utilizados en la ingeniería civil. «Hace 10
años, los sensores costaban cientos de dólares; hoy, se pueden adquirir por unos pocos dólares, lo que facilita su implementación en diversas
estructuras», explicó. Esto ha permitido que técnicas avanzadas, antes reservadas para grandes infraestructuras, comiencen a aplicarse en
edificaciones más pequeñas y de uso cotidiano.
Ambos doctores coincidieron en la necesidad de una mayor conexión entre la academia y la industria. «La educación en sismología en México
es de altísimo nivel», afirmó Velázquez, pero advirtió que falta una mayor aplicación práctica que beneficie directamente a la sociedad.
Subrayó que la integración de las tecnologías de la información y la ingeniería civil es esencial para mejorar la precisión de las simulaciones y
los sistemas de alerta temprana.
La intervención de los académicos concluyó con un llamado a invertir en la investigación y la tecnología necesarias para mejorar la resiliencia
de las infraestructuras en México. «Debemos promover una cultura de prevención y mantenimiento continuo para evitar desastres y proteger
vidas humanas», concluyó Ismael Hernández. Por su parte, Antonio Velázquez enfatizó la importancia de la colaboración internacional y la
transferencia de conocimientos para fortalecer la ingeniería civil en México.





