Cholula, Puebla; a 4 de febrero de 2022.- Estudiantes del Departamento de Artes Plásticas de la Universidad de las Américas Puebla se
reunieron con Adela Goldbard, artista, educadora y académica interdisciplinaria, quien compartió parte de su trabajo demostrando así, el
potencial del arte para generar pensamiento critico y social.
En un recorrido por varios de sus trabajos emblemáticos, los asistentes a la primera Charla con Artista del semestre, pudieron constatar
cómo la práctica artística de Adela Goldbard, está nutrida de investigación de archivo y de campo, dando como resultado la combinación de
escultura, video, fotografía, sonido, texto, textiles tradicionales, pirotecnia, entre otros materiales. Durante la charla, Adela Goldbard mostró
las posibilidades políticas y poéticas de la destrucción y la violencia. “A partir de la puesta en escena y el trabajo colaborativo busco visibilizar
la memoria social disidente y desafiar las narrativas hegemónicas, también exploro cómo la destrucción puede convertirse en ritual,
declaración, metáfora, memoria y acto de resistencia al poder”, compartió.
Entre los proyectos presentados en esta reunión, compartió su trabajo La Quemada Pública, una réplica a escala real del Salón de las
Columnas del sitio arqueológico La Quemada, en Zacatecas. Esta instalación elaborada con cajas de cartón es un proyecto donde la artista
abordó las políticas de conservación de sitios arqueológicos y la construcción de narrativas oficiales, “se reflexiona sobre cómo las ruinas se
conservan y reconstruyen como artefactos de cohesión social, exaltando un pasado común para mantener una frágil unidad nacional”,
puntualizó.
Otras de sus piezas presentadas retratan su colaboración con artesanos, la pirotecnia y quema, como ejemplo están la reconstrucción
artesanal en escala de piezas como una gasolinera, una camioneta lobo o el trabajo realizado con la familia Pallares en el Estado de México,
con quienes diseñó y construyó una serie de esculturas efímeras de periódico y carrizo que reconstruían aviones y helicópteros del Gobierno
y Ejército Mexicano involucrados en accidentes aéreos acaecidos en los últimos 10 años. Estas maquetas en escala real son una especie de
piñatas gigantes con alma de carrizo basadas en fotografías de prensa, recibieron el nombre de La isla de la fantasía y son “impresiones
fotográficas en gran escala que permiten ver los detalles de las esculturas y descubren su materialidad, enfatizando la extrañeza y fragilidad
de las aeronaves y por extensión la precariedad del gobierno y del sistema político que representa”, afirmó.
Parte central de muchos de sus proyectos presentados en esta primera Charla con Artista visualizan una destrucción simbólica con claras
referencias a las fiestas populares de quema de Judas, tradición arraigada en diferentes comunidades del centro y sur del país, “cuya
finalidad es acabar, exorcizar o quemar al mal encarnado por las figuras alegóricas de carrizo y papel”, compartió. Finalmente, este espacio
cerró con un enriquecido debate entre el artista y los estudiantes quienes hicieron preguntas respecto a su práctica artística.





