Las relaciones familiares se pueden ver afectadas de manera importante
cuando las personas tienen que atender de manera simultánea las actividades
laborales y las demandas de la familia.
Ahora que un número significativo de personas continúa trabajando desde su casa,
se ha estudiado cómo van caminando las relaciones familiares de acuerdo a los
roles que ejecutan cada uno de los miembros; desde cómo se coordinan para trabajar,
estudiar y realizar las labores del hogar.
Es importante conocer cómo está trabajando la gente desde su casa, cómo está
aprovechando su tiempo, el tiempo que le está dedicando al trabajo y a las
relaciones familiares, además de observar si se está presentando algún tipo de afectaciones,
señaló Cynthia Montaudon Tomas, Directora del Observatorio de
Competitividad y Nuevas Formas de Trabajo de la UPAEP.
Recordó que el estudio del “Estado del Trabajo Remoto en México durante la
pandemia del Covid-19”, tuvo lugar en un lapso de tiempo de 6 a 12 meses dentro
de la pandemia, es decir, cuando las personas ya se habían adaptado al trabajo remoto.
Cynthia Montaudon, expresó que algunos datos del estudio dan a conocer que el
62.5% de los participantes han aprovechado el tiempo de confinamiento para
trabajar desde la casa y pasar más tiempo con la familia, acrecentar la convivencia
con los padres, con la pareja y con los hijos, lo que genera mayor comunicación
y mayor entendimiento entre los miembros de la familia.
Asimismo, comentó que el 73.2% de los encuestados manifestaron que han
disfrutado el estar juntos todo el tiempo. Lo que a la vez ha permitido generar
nuevos rituales con la familia, a la hora de la comida, de disfrutar de un juego
o película en familia y ha permitido aprovechar el tiempo de mejor manera.
De igual forma, señaló que el 63.4% de los participantes compartieron que con la
llegada de la pandemia, ésta les ha servido para hacer más sólidas sus relaciones,
establecer una mayor confianza, por el hecho de estar más tiempo juntos y
representó un impacto muy positivo el trabajo remoto para convivir en familia.
Explicó que para el 58.2% aun trabajando desde casa, puede crear una separación
entre el tiempo para el trabajo y el tiempo para la familia; sin embargo,
para más del 40% de los encuestados, no lo han podido hacer,
ya que sienten que se empalman los tiempos de trabajo y familia.
Compartió que para el 66.9% de los participantes, han podido respetar los tiempos
para las comidas con la familia, espacios que favorecen la convivencia, la comunicación
y creación de relaciones más sólidas, promoviendo además un bienestar para todos los miembros.
Con respecto a la falta de paciencia en las personas, el estudio arroja algunos
aspectos negativos. El 30.7% de los encuestados han señalado que desde que
están en la casa con otros miembros de la familia trabajando o estudiando de
manera simultánea, no se siente que exista un espacio de calma, y por lo tanto,
tienen menos paciencia desde que están trabajando de manera remota.
Y agregaron que si estuvieran en la oficina, no se afectaría su paciencia por otros miembros del centro de trabajo.
Montaudon Tomas manifestó que el 26.7%de los participantes señalaron que
en la medida en que pasan más tiempo juntos por la pandemia, sus relaciones
personales en la familia se han afectado de manera negativa, por otros factores,
como es la crisis de salud, la crisis económica, la incertidumbre, entre otros
aspectos que provocan que la tensión aumente y afecten las relaciones interpersonales.
En ese sentido, la académica refirió que en el estudio vienen otros datos
significativos que permiten conocer cómo se han mantenido las relaciones
familiares durante estos 17 meses de pandemia; pero en términos
generales el 65.50% sugiere que las relaciones familiares durante la pandemia han sido favorables.
Por su parte, Ingrid Pinto López, Directora del Área de Investigación
del Observatorio de Competitividad y Nuevas Formas de Trabajo de la UPAEP,
enfatizó que la familia particularmente en México es el pilar fundamental
de la sociedad, por lo que es importantes que las relaciones afectivas entre
los miembros, se fortalezca; porque si bien, el trasladar las actividades del
trabajo a la casa durante este periodo de pandemia ha sido un gran reto,
las personas se tuvieron que adaptar a las circunstancias.
Destacó que la corresponsabilidad de los miembros de la familia ha jugado
un papel importante, ya que, al distribuirse las actividades y los horarios en
la casa, para trabajar, estudiar y convivir, han permitido favorecer las
relaciones familiares y generar mejores beneficios para todos los que
viven en el hogar, sin olvidar las áreas de oportunidad en las que
tienen que trabajar un poco más las familias para fortalecer sus lazos.






