El diputado electo Rafael Micalco Méndez, calificó como una tomada de pelo a los mexicanos
y un enorme fracaso la consulta popular celebrada este domingo y dijo que dado el alarmante
desabasto de medicamentos para niños con cáncer, el gobierno federal mejor hubiera
destinado los 500 millones de pesos que costó su organización para atenuar esa necesidad.
Por otro lado, informó de la organización de siete foros de consulta regional con militantes
panistas a celebrarse en Teziutlán, Atlixco, Serdán, Tehuacán, Puebla capital, zona conurbada
y en la región de Tepexi de Rodríguez e Izúcar de Matamoros, con el propósito de crear
sinergias y condiciones que hagan del PAN un partido fuerte hacia el 2024, “todo esto
considerando ideas, reclamos y propuestas de la militancia”.
A pregunta expresa de un reportero sobre supuestas diferencias con Genoveva Huerta, y
durante rueda de prensa, respondió que él siempre ha privilegiado la unidad del partido, pero
que le preocupa ver hacia adelante con el ánimo de construir un PAN más fuerte y de mejores
resultados.
En lo que concierne a la insistencia del gobierno tanto federal como estatal para que los niños
regresen a clases el 30 de agosto, Rafael Micalco propuso un monitoreo permanente de
contagios de Covid-19 para que la Secretaría de Salud y la Secretaría de Educación Pública
decidan dónde sí y dónde no arrancar clases tanto en la capital como en el interior del estado.
Dijo que es un mal momento, porque Puebla es el estado con menos cobertura de vacunación
con apenas el 26% de su población vacunada, pero que si la SEP inicia el ciclo escolar con el
modelo híbrido, donde algunos niños asistan de manera presencial a clases y otros en línea,
las autoridades deben ser rigurosas en los protocolos de higiene y sana distancia.
De igual manera tienen que saber escuchar a los padres de familia, propuso, porque el riesgo
de que los niños resulten contagiados es muy alto y sus papás están preocupados. Y al primer
contagio confirmado en una escuela se debe suspender rápidamente las clases como medida
de apremio y urgencia, concluyó.




