Con el firme compromiso de impulsar
el desarrollo económico de las mujeres
y garantizar su acceso a herramientas financieras, la Diputada Fedrha Suriano Corrales, de Movimiento Ciudadano,
presentó una iniciativa para fomentar
la inclusión y la educación financiera
con perspectiva de género en Puebla.
La propuesta busca reformar los artículos 4, 5 y 15 de la Ley de Desarrollo Económico Sustentable del Estado de Puebla y el artículo 78 de la Ley Orgánica Municipal.
Esta iniciativa responde a la necesidad
de reducir la brecha de género en el acceso
a servicios financieros y fortalecer la autonomía económica de las mujeres a
través de programas de capacitación
y formación en finanzas personales y empresariales.
Con ello, se busca garantizar que
las mujeres cuenten con los conocimientos necesarios para tomar decisiones
informadas sobre su economía y bienestar.
Empoderamiento económico con
perspectiva de género, según datos de la OCDE, la educación financiera es clave
para el desarrollo económico y social, permitiendo a las personas mejorar su comprensión sobre productos financieros, riesgos y oportunidades.
En este sentido, la iniciativa plantea que la Secretaría de Economía, en coordinación con los municipios y agentes económicos, promuevan estrategias de inclusión financiera en todas las regiones del estado.
Asimismo, la iniciativa se alinea con las recomendaciones de ONU Mujeres, que destaca la importancia de impulsar plataformas que reduzcan las barreras
de acceso a los servicios financieros para
las mujeres, promoviendo su autonomía y fortaleciendo su capacidad para gestionar crisis económicas y empresariales.
Por una economía más justa e incluyente, desde Movimiento Ciudadano reiteramos nuestro compromiso con la igualdad de oportunidades y la justicia económica.
Esta propuesta legislativa busca crear un entorno donde todas las mujeres puedan acceder a herramientas financieras de calidad, eliminando la discriminación y promoviendo la equidad económica en Puebla.
La educación financiera no solo es una herramienta de desarrollo personal, sino
una estrategia para reducir la violencia económica y garantizar que cada mujer
tenga el poder de decidir sobre
su futuro.










