Partiendo de eventos trágicos dónde la mujer ha sido objeto de vejaciones, maltrato, humillaciones y muerte reflexionamos sobre las circunstancias que llevan a ese final.
Las mujeres son la base de la familia, la base del amor; todos provenimos de un vientre femenino, crecemos rodeados de amor, crecemos de la mano de una madre, de los juegos con una hermana, de los besos de una abuela.
La razón de existir son ellas, y equivocados son aquellos que toman sus vidas para satisfacer instintos animales impropios de nuestra raza.
En el país de norte a sur la violencia en contra de las mujeres va en aumento, ¿ cuando perdimos los sentimientos?
Debemos recordar a nuestros niños y niñas que la vida es un don preciado que nadie puede arrebatarnos, luchar para vivirla de manera honesta y ayudar a otros y otras a hacerla lo mejor posible.
No son solo palabras, debe ser una forma de existir, debe ser nuestra bandera.
Hoy estamos tristes, mujeres y niñas han desaparecido y familias lloran, y llora México.
Fomentemos en la familia los valores, el respeto y el amor por el ser que da vida.
Cristian Hernández





