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Acuerdan autoridades no abrir compuertas de la presa Manuel Ávila Camacho

En reunión intersecretarial encabezada por la Secretaría de Gobernación,

autoridades estatales y federales determinaron no abrir las compuertas

de la presa Manuel Ávila Camacho.

Lo anterior, debido a que cuenta con un vertedor,

el cual al rebasar el límite de agua

generará escurrimientos hacía el cauce del Río Atoyac

y barrancas, sin poner en riesgo a la población.

Personal de Protección Civil Estatal, Guardia Nacional,

Secretaría de la Defensa Nacional, CONAGUA,

el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (SOAPAP)

y la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEASPUE),

recorren el cauce del río Atoyac para identificar los puntos de mayor riesgo

en 59 colonias de los municipios de Tzicatlacoyan, Atoyatempan, Molcaxac,

Huatlatlauca, Coatzingo, Tehuitzingo, Ahuatlán y Tecali de Herrera,

mismos que pudieran tener algún tipo de afectación.

También, revisan los sistemas de drenaje, y en caso de ser necesario, su limpieza.

A través de la SEGOB, hay diálogo con autoridades locales,

para que, en conjunto, los tres órdenes de gobierno tomen las medidas preventivas necesarias,

así como alertar a la población y habilitar refugios temporales.

De acuerdo con las instrucciones del gobernador Miguel Barbosa Huerta,

el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (SOAPAP)

y la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS)

destinaron equipos de achique y desazolve, para brindar atención

a las zonas que pudieran verse afectadas por cambios

en los niveles de agua en río y barrancas.

Asimismo, las autoridades estatales y federales concluyeron

que la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA)

será la responsable de iniciar el proceso de alertamiento,

en caso de que aumente la cantidad de agua

y derive en escurrimientos por el vertedor.

Para ello, dispondrán que personal que vigile de manera permanente en la presa.

Por último, la Coordinación General de Protección Civil Estatal recomienda:

  • Mantener una distancia mínima de 50 metros de las barrancas y del cauce del río Atoyac.
  • No sacar a pastorear a los animales.
  • No exponerse de manera innecesaria a las corrientes de agua.
  • Estar atentos a los comunicados que emita el Gobierno del Estado, través de los medios oficiales.