La comunicación política ha cambiado radicalmente en su forma, pero en el fondo, conserva su misma esencia, la conquista del poder para después la conservación del mismo.
Los eventos políticos son un momento ideal para enviar mensajes
y quienes son el foco de atención lo aprovechan sin duda.
En el marco del informe de gobierno de la capital escuchamos con atención
el discurso del titular del Gobierno del Estado, quien como cada día de la semana
confunde la tribuna pública en su púlpito personal.
Y así condena al pasado, sobre poniendo adjetivos, levantando sospechas incomprobables,
creando figuras retóricas para polarizar a las y los poblanos de lo que describe
“como un pasado perverso” con un impoluto presente donde el centro es él.
Abusando de la ignorancia, el olvido o la conveniencia de quienes evitan cuestionar
o cuestionarse que él mismo fue parte de ese pasado.
Qué fácil es hablar y elucubrar sobre los que ya no tienen voz,
por su lamentable partida del mundo terrenal, y qué desatino es aludirlos
para con eso intentar presentarse como diferente.
Además de ser lamentable, el tiempo como en muchos otros casos
pone a todos en su justo lugar en la historia.
Sin ánimo de defender a nadie ni acusar solo basta una búsqueda simple en YouTube
para encontrar suficiente material de contraste.
Pero eso es lo menos que podemos decir de quien desde la tribuna
del Senado de la República lleno de improperios y a quién llenó de alabanzas
en su visita oficial al hoy presidente.
Pero hubo más mensajes intercalados en la intervención del mandatario a propósito del primer informe municipal, aseguró que quién combate la inseguridad de frente solo es el gobierno que representa.
Quienes me han escuchado a lo largo del tiempo, desde la dirigencia estatal del PAN,
desde la diputación federal, la delegación federal y los demás cargos que he tenido
el honor de ocupar, incluyendo hoy la diputación local, siempre he sostenido
que la seguridad es una responsabilidad tripartita: federal, estatal y municipal
y de competencia de los tres órdenes de gobierno: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Sin embargo, el mareo del poder provoca a veces declaraciones desafortunadas,
porque asumiendo lo dicho pues, el responsable de la creciente delincuencia en el Estado,
los enfrentamientos de bandas con terribles consecuencias para las y los ciudadanos,
el alza de homicidios, los constantes asaltos a comercio y transeúntes y todas las deficiencias
que por la inseguridad emanan, son responsabilidad de alguien que hinchado
de poder se dice el único que enfrenta la inseguridad en Puebla.
Pero la situación no está para complacer egos políticos, los resultados de un municipio
en cualquier materia deben valorarse y merecen respeto de los demás órdenes de gobierno,
la inseguridad está a la vista y lacera una y otra vez a las y los poblanos,
no me atrevería a afirmar que la solución solo está en un nivel de gobierno,
pero lo que sí aseguró categórico es que sin las acciones efectivas de los tres,
jamás lograremos dar mejores condiciones de tranquilidad a las y los ciudadanos.
Invito a evitar enrarecer el tema de la seguridad con discursos confusos y propagandistas, es muy delicado como también es urgente su atención pronta, integral y conjunta. Las y los ciudadanos no solo esperan soluciones, las exigen.
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