¡En hora buena por las y los poblanos!
Y es que el Poder Judicial del Estado
anunció una nueva cultura de impartición de justicia
en materia familiar, que sin duda,
reducirá meses y años de litigio,
buscando así beneficiar a los que menos tienen,
otorgándoles la posibilidad
de no ser representados por un abogado,
evitando con esto un egreso económico
que muchas veces llega a ser excesivo.
A partir del 15 de octubre del presente año
por acuerdo del Pleno del Tribunal Superior
de Justicia y del Consejo de la Judicatura,
a través del Procedimiento Oral en Materia Familiar,
se podrán desahogar los asuntos de divorcio incausado,
alimentos y los de guarda y custodia, -provisional o definitiva-
dentro de los que deban quedar comprendidos los de visita y convivencia.
Con esto se garantiza la atención directa de juezas y jueces
en todas las audiencias, privilegiando la brevedad
y sencillez en los procedimientos y eliminan
la burocracia en la impartición de justicia.
Es transcendental acentuar que pueden iniciarse
solo con la petición verbal ante un juez,
por lo que las demandas escritas en esos asuntos
ya no son necesarias, eliminando con ello
formalismos y tecnicismos.
Además, cuentan con una etapa de conciliación
para lograr un acuerdo entre las partes
con la que se busca privilegiar el bienestar
de las niñas, niños y adolescentes.
La primera etapa dará inició en el Distrito Judicial de Puebla,
en las Salas de Oralidad ubicadas en Ciudad Judicial,
con tres impartidores de justicia, dos secretarios,
dos diligenciarios y personal administrativo.
En cuanto a los asuntos de divorcio incausado,
alimentos y los de guarda y custodia,
que se reciban por la Oficialía de Partes Común
previos a la entrada en vigor de los Juicios Orales,
es decir, hasta el 14 de octubre, continuarán radicándose
conforme al sistema tradicional
en los seis juzgados especializados en materia familiar.
No sé que piense usted estimado lector,
pero después de todo lo que aquí he expuesto,
queda claro que en Puebla existe un avance
en pro de la sociedad y si a esto le sumamos
que el ejecutivo del Estado, Luis Miguel Barbosa Huerta
ha cuidado todas las esferas de su administración,
se percibe la mística que ha caracterizado su mandato
para tener esa sensibilidad al contar
con un sistema de justicia depurado,
eficaz y más cercano a la gente
siendo un logro histórico en nuestro estado
que se tiene que reconocer y aplaudir.
Y como bien lo dijo el filósofo francés Rene Descartes:
“Dos cosas contribuyen a avanzar: ir más deprisa que los otros o ir por el buen camino”.







