Menu

Posicionamiento de la SNTE 23 con respecto a los actos vandálicos perpetrados por la CNTE en edificio central

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación es una organización nacional, unitaria y plural, donde todos los grupos y corrientes pueden converger en medio de nuestra diversidad, con apego a las leyes y a nuestros estatutos

Somos una organización sindical fundada en la legalidad y en una sólida legitimidad democrática,

representativos.a de la inmensa mayoría del magisterio nacional, en la que cada uno

de nuestros comités ejecutivos seccionales han sido electos por la base trabajadora de manera democrática

por voto universal, secreto, directo, personal e instransferible.

Nuestros medios de acción privilegian la democracia directa y las consultas a la base magisterial,

así como el diálogo y la negociación transparente con toda instancia gubernamental.

Cada año, en cada proceso de revisión y negociación salarial, convocamos consultas nacionales a las bases,

para integrar nuestro pliego nacional de demandas, iniciar las negociaciones correspondientes

y construir acuerdos con las instancias federales y estatales, en beneficio de la educación pública y los trabajadores.

Mediante estas formas de acción y prácticas democráticas hemos conseguido logros históricos, entre otros:

Se rescató la certeza laboral y la dignidad de los trabajadores de la educación;
* Hemos tenido incrementos salariales por encima de la inflación, el más reciente del 9% retroactivo

a enero (el cual llegará a 10% en septiembre), y que son los más altos que haya conseguido sindicato alguno;
* Este año detuvimos una iniciativa de reforma del ISSSTE que hubiera afectado a las bases trabajadoras.
Además, construimos ya una nueva propuesta de reforma al régimen de pensiones,

cuyo proceso de negociación está en marcha; queremos garantizar un retiro digno

y al mismo tiempo la viabilidad y
fortalecimiento del ISSSTE.
* Reclamamos la desaparición de la USICAMM, y la construcción de un nuevo modelo de desarrollo

y superación profesional, que sea justo, que permita el despegue salarial y la movilidad laboral.

**El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación condena toda forma de violencia como método de lucha política, social y sindical.
Ante la movilización de la CNTE hemos sostenido que no compartimos de ninguna manera sus formas de acción y métodos de lucha, basadas en el despliegue de distintas violencias, tales como:
* Interrumpir los servicios educativos y violentar el derecho a la educación de
niñas, niños y jóvenes;
* Daños a infraestructuras públicas y privadas;
* Daño al derecho de libre tránsito, a la movilidad, circulación y trabajo de la
ciudadanía, y
* Daños a la economía de muchas familias.

Las demandas para alcanzar mejores condiciones de vida, mejores salarios, mecanismos justos y transparentes para el desarrollo profesional docente y retiro digno, son demandas de los trabajadores en todo el mundo.

En el SNTE son parte de la agenda estratégica prioritaria.
Las demandas de mejores condiciones de vida, salariales y profesionales son demandas de todos los trabajadores en todo el mundo; es una obviedad.

La cuestión es cómo se construyen soluciones: ¿mediante la democracia y la
legalidad, o mediante la agresión violenta? De lo que se trata es de cómo se construyen y cómo se logran las respuestas a las demandas: ¿con diálogo,
democracia y negociación? ¿O mediante una violencia brutal como la desencadenada por la CNTE?

Podemos coincidir en demandas de mejores condiciones de vida y profesionales. Lo que no compartiremos nunca es su afectación de la educación de los mexicanos, ni su violencia desencadena las últimas semanas
en Ciudad de México.

Particularmente condenamos el atraco violento a nuestra sede sindical, que representa el símbolo nacional del Sindicalismo magisterial, por parte gente
encapuchada que dice pertenecer a la CNTE-CETEG.

La última semana la CNTE traspasó los límites de la legalidad y la convivencia pacífica, incluso los límites de las libertades y derechos de manifestación: No
es lo mismo marchar, parar clases incluso, manifestarse…que incendiar un edificio, que atacar instalaciones e infraestructuras privadas y públicas.
>No se gana apoyo popular destruyendo la educación del pueblo. No se gana apoyo político destruyendo la convivencia democrática. No se gana respaldo
social afectando los derechos de la ciudadanía, afectando su movilidad, su trabajo y su economía.

Si bien es cierto que maestros y liderazgos de la CNTE han tratado de deslindarse de esos grupos de encapuchados,

es imprescindible que también condenen la violencia en todas sus formas y que dejen de afectar el derecho

a la educación del pueblo de México, la vida cotidiana y la movilidad de la ciudadanía.