La Presidenta Municipal, Claudia Rivera Vivanco,
encabezó la ceremonia luctuosa y conmemorativa a
53 años de la represión de las protestas sociales de
1968 en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.
Al respecto, la alcaldesa destacó el carácter represivo
y punitivo del entonces Gobierno Federal, al responder
con violencia a las demandas pacíficas de democratización
del país por parte de estudiantes, profesionistas y sociedad civil.
«Nos marca un antes y un después en la historia de nuestro
país. […] Ni autoridades, ni representantes populares
participaban en esta fecha de luto», aseveró Rivera Vivanco.
La semblanza de los hechos estuvo a cargo de Oscar
Aguirre Beltrán, poblano, quien destacó este acontecimiento
como un punto de inflexión cultural que modificó la política
nacional a raíz de una cadena de movimientos sociales.
De igual manera, Omar Jiménez Castro, síndico municipal
suplente, destacó que el movimiento de 1968, a través del
Consejo Nacional de Huelga, dió paso a la concepción de
una auténtica democracia para el futuro. Asimismo,
recordó luchas sociales y represiones gubernamentales
del pasado como la desaparición de los 43 estudiantes
de Ayotzinapa, la Matanza del Jueves de Corpus o
Masacre de Corpus Christi —llamada también El Halconazo—,
el movimiento #YoSoy132, entre otros.
Al concluir se recitó el texto de Rosario Castellanos
«Memorial de Tlatelolco», por Alejandro Figueroa,
integrante de la Brigada 68, quien además señaló
que «las luchas de ayer, son los derechos de hoy».
A esta ceremonia conmemorativa asistieron Argelia
Arriaga García, Presidenta Municipal suplente;
Cecilia Moreno Romero, contralora municipal;
las regidoras Ana Laura Martínez Escobar,
presidenta de la Comisión de Seguridad Ciudadana;
Carmen María Palma Benítez , presidenta de la
Comisión de Derechos Humanos e Igualdad;
la presidenta del Patronato del Sistema Municipal
DIF, Mayte Rivera Vivanco; los diputados locales
Yolanda Gamez Mendoza e Iván Herrera Villagómez;
así miembros de la Brigada 68, la activista
social Marta Curro Castillo, y miembros de la sociedad civil.






