El pasado 23 de octubre, durante la coronación del Niño Doctor de los Enfermos por el Día del Médico,
Mario Rendón Oliva y Jesús Morales figuraron entre los invitados a la celebración religiosa.
Las fotografías difundidas en redes sociales mostraron a Rendón en la mesa del arzobispo Víctor Sánchez Espinosa. Una imagen que, sin confirmar acuerdos, despierta preguntas sobre las relaciones que comienzan a hacerse visibles rumbo a 2027.
Y es que Mario Rendón no llega a este escenario como un espectador más. Su registro para buscar la Coordinación Municipal de los Comités de Defensa de la Transformación de Morena en Tepeaca ya es público.
El objetivo político también: encabezar el proyecto local del partido y colocarse en la ruta hacia la candidatura a la presidencia municipal. Si obtiene esa posición y después gana la elección, podría convertirse en alcalde. Por ahora, todo sigue dentro de un proceso que apenas comienza a tomar forma.
En ese contexto, su presencia junto a figuras relevantes de la vida religiosa del municipio adquiere otra lectura.
La participación en una tradición no implica, por sí misma, una intención electoral ni supone algún pacto con la Iglesia. Sin embargo, en una localidad donde conviven grupos políticos, liderazgos sociales y referentes religiosos, cabe preguntarse qué tanto pesan estos espacios de encuentro en la construcción de relaciones y reconocimiento público.
Las redes sociales se han convertido en una vitrina de estos movimientos: fotografías, reuniones y acompañamientos que permiten observar quién coincide con quién.
Rendón busca posicionarse dentro de Morena, donde comparte la contienda con otros aspirantes y ha defendido públicamente la necesidad de un piso parejo.
En esa disputa, cada aparición puede alimentar interpretaciones, aunque no todas necesariamente respondan a una operación política.
La pregunta, entonces, no es si Mario Rendón puede asistir a una celebración religiosa, sino qué lugar busca construir en Tepeaca mientras se define el rumbo de Morena para 2027.
¿Son encuentros propios de la vida social del municipio o también forman parte de una estrategia para ampliar sus relaciones y presencia? No hay elementos para darlo por hecho, pero las imágenes ya están sobre la mesa y, en política, las coincidencias también generan conversación.













