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DESDE EL CONGRESO DE LA UNIÓN EXHORTO A QUE SE INVESTIGUE Y FRENE LA SOBREXPOLTACIÓN DEL ACUIFERO DEL VALLE PUEBLA.

En nuestro estado tenemos seis acuíferos, el del Valle de
Tecamachalco (vedado) Libres-Oriental, Atlixco-Izúcar de
Matamoros, Valle de Puebla, Valle de Tehuacán e Ixcaquixtla, de
estos, la mayoría se encuentran sobrexplotados o en veda. Se estima
que solamente en el rio Atoyac se vierten mas de 28 toneladas diarias
de contaminantes, aunado a esto, en todo el estado solo hay 320
plantas de tratamiento y de estas operan aproximadamente 40, todas
funcionan con porcentajes de efectividad relativamente bajos.

El 14 de mayo de este año, el ayuntamiento de Juan C.Bonilla,
clausuró la planta “Bonafont”, al existir inconformidad de la
población por la carencia de agua en los pozos de cultivo y pozos
comunitarios. El pasado 29 de mayo de 2021 en el municipio de Juan
C. Bonilla en el estado de puebla, se registró un hundimiento de tierra
de aproximadamente 5 metros de diámetro, llegando a 130 metros de
diámetro aproximadamente, se presume que su origen es
multifactorial: sedimentos naturales, elementos climáticos y extracción
intensiva de agua del Acuífero del Valle de Puebla.

De acuerdo con el REPDA, hay diversas empresas que extraen agua
de dicho acuífero, como: Pemex Transformación Industrial S.A de C.V,
Hylsa, Wolkswagen de México S.A de C.V entre otras. Las cuales
extraen mas de 11 millones metros cúbicos al año. En 2014, la
CONAGUA estimo que la disponibilidad de dicho acuífero era de
44.647274 millones de metros cúbicos anuales. En 2020 de
20,667,700 millones de metros cúbicos al año, disminuyendo en 5
años un 46% en su disponibilidad.

De seguir el nivel de explotación, en poco tiempo se podría decretar la
veda de acuífero del Valle de Tecamachalco, por lo que resulta
urgente aplicar lo establecido en los artículos 7 BIS y 39 BIS de la ley
de aguas nacionales, para que se tomen las medidas necesarias
cuando exista sobreexplotación de un acuífero, revisando la situación
general del acuífero, los títulos de concesiones existentes, los pozos
clandestinos y la sobreexplotación que realizan las grandes empresas;
esto para salvaguardar el derecho humano al agua y al medio
ambiente.